Batallas que forjaron y destruyeron un Imperio: contexto histórico y estrategias

martes, 5 de julio de 2011

Segunda Guerra Púnica (II)

Aníbal continuó su marcha hacia el sur hasta llegar al lago Trasimeno. Un camino bordeaba el lago que estaba limitado del otro lado por las colinas. Aníbal colocó su ejército detrás de ellas y esperó la llegada de los romanos. A los pocos días apareció el ejército romano atravesando la zona por el estrecho camino que bordeaba la orilla. Los cartagineses cayeron sobre ellos acabando totalmente con los romanos. Un segundo ejército enviado por Roma acabaría de la misma manera que el primero. Aníbal se había convertido en el hombre más peligroso del momento y podía hacer que el imperio se tambaleara.
Quinto Fabio Máximo
Por ese entonces, los romanos nombraron al dictador Quinto Fabio Máximo. Éste decidió no enfrentarse directamente con Aníbal, sino que su tarea era esperar pacientemente. Aníbal, por su parte, también sabía que no debía marchar directamente sobre Roma. Primero debía obtener la ayuda de los pueblos aliados de Roma, especialmente de las tribus del Samnio. Por ello no avanzó directamente hacia Roma, sino que se dirigió hacia el este y luego hacia el sur de la península Itálica.

Sin embargo, el Imperio Romano estaba firmemente consolidado sobre pactos políticos y acuerdos clientelares. Y, por otra parte, los aliados de Roma querían la independencia, pero sabían bien los beneficios sociales y políticos que les reportaban los romanos. Además, no tenían garantías de que el dominio cartaginés fuera más laxo que el dominio romano.

Fabio, el dictador, se mantuvo en su estrategia de no luchar abiertamente contra el ejército de Aníbal, sino que decidió acosarlo por los flancos, arañando de un lado y del otro unos pocos soldados cartagineses. Su intención no era otra que desgastar al ejército enemigo. Pero, a la larga, este modo de actuar parecía impropio del Imperio Romano y parecía que Fabio no era más que un cobarde.

Batalla de Cannas (216 a. C.)

Por ello, Fabio fue reclamado desde Roma y en su lugar fueron dos cónsules, Cayo Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo, quienes se hicieron cargo de luchar contra Aníbal y llevarlo a la derrota total.

Se encontraron con él en Cannas, cerca del mar Adriático. Los dos cónsules se dividieron el mando y dirigían el ejército en días alternos. Varrón dispuso de un ejército de 86.000 hombres, mientras que Aníbal contaba con 50.000, lo que le hizo pensar que la victoria estaba asegurada.
El camino de Cannas (Hacer click para agrandar)
La infantería del ejército cartaginés avanzó en semicírculo, pero retrocedió lentamente. La línea de ataque se hizo recta y, finalmente, se replegó y comenzó a combarse hacia atrás. Todo parecía indicar que la línea se rompería por el centro de un momento a otro, y no se prestó atención a los extremos de la línea. Los romanos, impacientes, entraron en la batalla y penetraron en el interior del despliegue cartaginés en forma de U. El elevado número de soldados romanos que había dentro del espacio dejado por los cartagineses se convirtió en una desventaja para aquellos. A una señal de Aníbal, los extremos se cerraron y el ejército cartaginés cayó sobre la retaguardia romana.

Estrategia de la batalla
Murieron casi todos los romanos. Se salvaron muy pocos. Varrón fue uno de ellos, pero se quitó la vida antes que sufrir la vergüenza de la derrota ante sus compatriotas. Aníbal había ideado la batalla de modo perfecto. Roma tenía el ejército más perfecto y mejor armado del momento. Pero fue la inteligencia y la estrategia de Aníbal lo que dio la victoria a sus soldados.

El siguiente fragmento de video nos dará una visión real de lo que pudo ser aquella batalla.


2 comentarios:

  1. Buen video el de esta batalla, soy un alumno tuyo de sociales y para darte una pista soy el que en el examen de geografía he sacado un 9,2 Haber si adivinas quien soy.

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    1. Eso si es la cuenta de mi hermano mayor no me llamo Jaime. Pero tu fuistes tutor de Jaime que es mi hermano.

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